martes, 14 de junio de 2011

Un país sin bibliotecas

La crisis económica amenaza el sistema de préstamo gratuito de libros en Estados Unidos, iniciado hace más de 160 años. También afecta a las librerías del país, convertidas en una especie en peligro de extinción.




"Por el grosor del polvo en los libros de una biblioteca pública puede medirse la cultura de un pueblo". John Steinbeck, uno de los más grandes escritores estadounidenses de mediados del siglo XX, era consciente de la
importancia del acceso a la literatura para el desarrollo de la sociedad. Vivió en primera persona los rigores de la Gran Depresión, pero salió adelante y convirtió su desdicha en una inolvidable colección de novelas que le valió el Premio Nobel de Literatura en 1962. Fue testigo de cómo la creación de una red pública de bibliotecas permitió el acceso a la alfabetización para los más desfavorecidos, al Estado del bienestar y a un nivel cultural con el que sus propios abuelos sólo podrían soñar. Sin embargo, el sueño de Steinbeck y su propio legado están a punto de perecer víctimas de una crisis económica y cultural que amenaza con acabar de un plumazo con el agonizante sistema estatal de préstamo gratuito de libros nacido en 1848 con la inauguración de la biblioteca de Boston.


Los datos que maneja la Asociación Nacional de Bibliotecas (ALA, según sus siglas en inglés) son estremecedores. Desde la llegada de la inestabilidad financiera, 438 de los cerca de 16.000 archivos literarios que hay en el país han cerrado sus puertas y varios centenares más están en la cuerda floja, entre ellos el de Salinas (California), cuna de Steinbeck y guardián de su obra. Esta pequeña biblioteca ya consiguió regatear la crisis en 2005 gracias a los 3,2 millones de dólares de un donante privado, a los que se unieron medidas de control del gasto, como la rebaja del 5% en los salarios de sus trabajadores, y a una considerable reducción del horario de apertura durante el verano: desde el cierre de los colegios en junio hasta el inicio del nuevo curso sólo permanece abierta ocho horas a la semana.
De forma parecida, todas las ciudades en Estados Unidos, grandes, medianos y pequeños núcleos urbanos, se están viendo obligadas a cerrar sus bibliotecas públicas o, al menos, limitar su horario hasta la mínima expresión. Cerrojazo a la cultura gratuita en Detroit, que estudia echar la persiana en todas sus sucursales, y Denver, dispuesta a cercenar el número de sedes a la mitad. Mientras, el estado de Michigan ya tiene fecha para cerrar tres de sus 103 bibliotecas, el 10 de junio.


La noticias no son mejores en Nueva York, donde gracias a estas instituciones circulan más de 35 millones de libros, CD y DVD cada año. El nuevo presupuesto de la ciudad para 2012 prevé un recorte de 40 millones de dólares en la financiación de bibliotecas públicas, además de la destrucción de 1.500 empleos.
Para los expertos de ALA, lo que los gobiernos locales, estatales y la mismísima Casa Blanca están haciendo con las oficinas de préstamo de libros es inconstitucional, ya que "las bibliotecas son un bien público esencial, un pilar fundamental en las sociedades democráticas". La asociación recuerda a los políticos que "el derecho de los ciudadanos a leer, buscar información y expresarse libremente en las bibliotecas está garantizado por la primera enmienda" de la Carta Magna estadounidense.



Pero las quejas de los bibliotecarios están cayendo en saco roto. Las bibliotecas públicas de todo el país son las víctimas preferidas de los asesores presupuestarios. En los últimos cuatro años, más de la mitad de los estados del país han recortado la ya ajustada financiación de las bibliotecas por encima del 10%. Los gobiernos estatales y locales con problemas de caja han visto en las bibliotecas una presa fácil. Un estudio de la Federación Nacional de Alcaldes afirma que, tras los servicios de mantenimiento de parques y jardines, los archivos de libros fueron la segunda opción preferida para pasar el cuchillo del ahorro: el 39% de los gobiernos locales reconoció que recortó el presupuesto a las bibliotecas durante el año pasado.
Para justificar la caza de brujas, los estadistas se basan en los informes que hablan de una caída del uso de estas instituciones para justificar los recortes. Desde mediados de 1990, la tendencia a la baja en el uso de la biblioteca ha sido bien documentada por medios y asociaciones. Con la rápida expansión de internet, los ciudadanos comenzaron a buscar respuestas en la forma más rápida y más conveniente. Una reciente investigación realizada por la Asociación de Bibliotecas de Investigación revela que las consultas se han reducido una media del 4,5% al año, mientras que los datos de circulación han caído al nivel de 1991.
Menos profesionalidad
Pero a este argumento también se le puede dar la vuelta: defender que las bibliotecas son mucho más que centros de lectura y que permiten a las personas sin recursos acceder a educación y utilizar nuevas tecnologías como ordenadores o internet. El Ayuntamiento de Filadelfia ha llegado a la conclusión de que los archivos públicos crearon un impacto económico en la ciudad de más de 30 millones de dólares en el año fiscal 2010. De hecho, se estima que 8.600 empresas no se han iniciado o mantenido sin los conocimientos adquiridos en la Biblioteca Pública de Filadelfia.
Con el presupuesto exprimido, si las bibliotecas quieren mantenerse abiertas, deben entregarse a la privatización. Varias sucursales de California se han visto obligadas a acudir a Sistemas de Bibliotecas y Servicios LLC (LSSI), una empresa que se compromete a mantenerlas en funcionamiento por menos dinero. "Las bibliotecas en California ya no podemos cumplir con nuestra misión básica", reconoce Clara DiFelice, responsable de la biblioteca del Distrito Beaumont, para quien "dejarse engullir por los depredadores a través de la privatización reducirá la profesionalidad de las bibliotecas".
El pasado mes de octubre, la biblioteca del municipio californiano de Santa Clarita fue la primera en retirarse del sistema del condado de Los Ángeles para firmar un contrato con LSSI. La decisión generó numerosas críticas y provocó que los votantes de California aprobasen la Proposición 22 en las elecciones legislativas de noviembre, impidiendo que el estado paliase su deuda desviando a sus arcas los fondos con los que se financian las bibliotecas. De hecho, el 93% de los estadounidenses cree que las bibliotecas, a las que acuden más de 87 millones de personas en todo el país, deben ser "un servicio público y gratuito".
Grandes y pequeñas librerías
La crisis bibliotecaria se ha trasladado también a las tiendas de libros. Tras el desmantelamiento de más de 200 establecimientos de la cadena Borders, en Estados Unidos apenas quedan 3.000 librerías, de las que únicamente entre 700 y 900 son independientes, es decir, no pertenecen a ningún gran grupo. Desde principios de año, varias librerías emblemáticas de todo el país han cerrado sus puertas esta semana, incluyendo la librería Cody de San Francisco, con más de medio siglo de historia y que se hizo famosa durante las protestas contra la Guerra de Vietnam dando cobijo a los estudiantes de la Universidad de Berkeley que huían de las cargas policiales y los gases lacrimógenos.
Detroit estudia cerrar todas sus bibliotecas y Denver, la mitad de ellas
"Simplemente no teníamos trabajo. Nos hemos convertido en un gran almacén de libros con muchos gastos y pocos ingresos". Así justificaba el cierre de sus tiendas Andy Ross, propietario de una cadena de librerías en la que en sus momentos de gloria firmaron autógrafos autores y personalidades como Norman Mailer, Bill Clinton, Jimmy Carter, Tom Robbins, Mohammed Ali o Salman Rushdie, que fue atacado con un cóctel molotov durante su visita a Cody.
Pero no sólo los pequeños libreros independientes se han llevado el golpe de la caída del interés por los libros en formato papel. El gigante Barnes & Noble, el mayor grupo de venta de literatura, cerrará su tienda insignia en Nueva York a finales de año. Situada en uno de los lugares más exclusivos de la Gran Manzana, en el número 4 de Astor Place, la cadena no puede afrontar el alquiler. Según reconoció la portavoz del grupo, Mary Ellen Keating, "nos gustaría estar allí, pero realmente no nos lo podemos permitir".
La pregunta que ahora se hacen los agentes del sector es: si la situación actual es grave, cuando aún el 70% de los libros se compran en librerías, ¿qué sucederá cuando, como pronostican los expertos, las ventas online lleguen al 75% en 2020?

Fuente: Elpublico.es

lunes, 13 de junio de 2011

La hora de los discípulos de Orwell

A los vampiros y elfos les ha salido un fuerte rival: las distopías. Aventuras y amor en sociedades del futuro sumisas al autoritarismo. Ally Condie, con Juntos, es la atracción del momento.




Ally Condie trasnocha para no restar atención a sus tres hijos con la escritura. Encarna a la perfección el estereotipo de soccer mom de un suburbio en la conservadora Salt Lake City, la capital de Utah y cuna de la Iglesia mormona. Es decir, una mamá centrada en llevar a sus niños a los partidos, pasar el fin de semana en un mall y llenar el jardín de huevos de chocolate en Pascua. Ni siquiera ella pensó que se convertirá en una superventas con la trilogía Juntos, del que Montena acaba de publicar el primer tomo. Quién iba a pensar que la poderosa Penguin sería capaz de pagar una cantidad de siete cifras por una escritora anónima tras una tensa puja con otros seis grandes sellos. ¡Y que saldría al mercado con 250.000 ejemplares! Bingo.



Entre tanto vampiro, elfo y adolescente desatado, el género distópico gana adeptos con novelas como Juntos, Los juegos del hambre (Suzanne Collins) o Soy el número cuatro (Pittacus Lore). Distopía, antónimo de utopía, describe unas sociedades futuras pero cercanas en el tiempo, en las que un Estado autoritario o totalitario manipula y controla bajo una fachada de benevolencia a una sociedad sumisa y triste. Ficción en la que, como es de esperar, el protagonista se rebela. En Juntos es Cassia, una chica de 18 años a la que el Gobierno empareja con su "hombre ideal" tras estudiar sus gustos y aficiones. A los 21 se casará y a los 24 será madre. Un tercero en discordia, tratado como un paria por la sociedad, le lleva a replantearse su vida taciturna en una sociedad en la que se controlan los sueños, todos visten igual con colores apagados y viajan en trenes que circulan por el aire.
"Me encantó 1984, de Orwell. Todos los escritores de novelas distópicas tenemos una deuda con él. Fue la primera novela de este género que leí y fue una experiencia inolvidable. Me he inspirado en varios autores, pero sobre todo en Lisa Mangum y Becca Wilhite, que son maravillosas". En su opinión, el mercado de literatura juvenil ha estallado y es "una habitación en la que cabe todo, también lo distópico, y eso resulta muy excitante para los lectores".
Más de treinta países han publicado ya Juntos. Condie saca pecho tras las buenas críticas recibidas y el aval de haber sido libro del mes en Amazon y de la temporada para la Asociación Americana de Libreros Independientes, amén de número 1 en ventas juveniles en su país. En la trama hay un claro equilibrio entre la aventura -que engancha a los chicos- y el romance, que embelesa a las adolescentes. "No lo he hecho conscientemente. Juntos trata sobre todo la historia de una chica que está aprendiendo. En la segunda parte hay mucha más acción. Tengo tres chicos y espero que un día quieran leer mis libros".

"Juntos trata de una oligarquía en contraposición a las dictaduras. Lo que he querido destacar es el miedo y las dificultades que pasamos cuando nadie está a cargo y no sabemos a quién quitar el poder. No creo que la gente ahora sea conformista. Realmente los jóvenes son nuestra única esperanza de que las cosas cambien y el mundo sea mejor". La idea de Juntos proviene de varias experiencias: "Personales, como el recuerdo de ir acompañado al baile del instituto; y universales, como enamorarse y convertirse en padre".
Condie -al igual que autores como Knister (Kika Superbruja) o Roberto Pavanello (Bad Pat)- fue durante años profesora. En su caso de inglés en institutos de Nueva York y Utah: "Me encantaba enseñar y es algo en lo que siempre pienso cuando estoy escribiendo. Lo echo mucho de menos. Me interesan los jóvenes que están experimentando todo por primera vez".
No hay best seller juvenil que no se convierta en película de mano de los grandes estudios que parecen haber encontrado en ellos un auténtico filón. Michelle y Kieran Mulroney, guionistas de la segunda parte de Sherlock Holmes, trabajan ya en su versión cinematográfica por encargo de Disney/Offspring Entertainment. "Yo me mantengo al margen", asegura Condie, a diferencia de la autora de Los Juegos del Hambre, Collins, que se ha volcado en la versión cinematográfica que se rueda estas semanas.
Condie dice no sufrir el síndrome del segundo libro. Le puede la ilusión: "Estoy ansiosa de ver cómo reacciona la gente ante la continuación. Ya he escrito el segundo y tengo el bosquejo del tercero. No creo que haya un cuarto libro, pero todo es posible". La opinión de los lectores y los medios no ha cambiado "ni un ápice mi forma de escribir la historia". "Supe desde el principio hacia dónde debía encaminarme y me encanta que los lectores se hayan sumado a este viaje del que se liberarán tras dos libros".


Fuente: ElPais.com.Babelia

miércoles, 8 de junio de 2011

Fallece a los 87 años el escritor y político Jorge Semprún

Figura esencial para comprender el siglo XXI, su vida estuvo marcada por su deportación al campo de concentración de Buchenwald.










El escritor, intelectual, luchador antifranquista en la clandestinidad y exministro de Cultura Jorge Semprún ha fallecido hoy a los 87 años en su domicilio parisino de la rue de l'Université, acompañado de sus hijos y de sus sobrinos, según ha confirmado el Ministerio de Cultura a Público.
Intelectual y, sobre todo, superviviente del campo de concentración de Buchenwald —una agonía desesperante y desesperada que se prolongó durante 15 meses y que evocó en varias de sus obras, como El largo viaje o La escritura y la vida—, Semprún será también recordado por su otro nombre, Federico Sánchez, aquel que se vio obligado a utilizar en su lucha contra el franquismo desde la clandestinidad como dirigente del PCE. En 1964 fue expulsado del partido junto con Fernando Claudín por discrepar con la línea oficial, que marcaba Santiago Carrillo.
Precisamente Federico Sánchez protagonizó dos de sus obras más reconocidas: Autobiografía de Federico Sánchez, con la que ganó el premio Planeta en 1977, y Federico Sánchez se despide de ustedes, en la que narraba su paso por el Ministerio de Cultura del Gobierno de Felipe González, entre 1988 y 1991, con palabras que en realidad eran dardos envenenados contra Alfonso Guerra.





Jorge Semprún, muy enfermo en los últimos meses, nació el 10 de diciembre de 1923 en una familia de clase alta. No en vano fue nieto del político conservador Antonio Maura, presidente del Gobierno durante el reinado de Alfonso XIII en cinco ocasiones. Su padre, el catedrático de Derecho José María Semprún Gurrea, llegó a París en 1936 como encargado de negocios del Gobierno republicano, antes de convertirse en ministro de la República en el exilio. En la capital francesa Semprún echó raíces hasta convertirla en su primer hogar y dominar a la perfección el francés.
Aparte de las memorias, el ensayo o la novela, cultivó los guiones de cine para directores como Alain Resnais (La guerra ha terminado) o Costa Gavras (Z, La confesión). Fue además uno de los protagonistas de Los Caminos de la Memoria (2009), de José Luis Peñafuerte, descendiente de exiliados españoles nacido en Bruselas.
Su dilatada trayectoria le hizo merecedor de los premios Formentor (1964), Planeta (1977), Fémina (1969 y 1994), el Premio de la Paz de los libreros alemanes (1994), el Jerusalén (1997), el Premio Nonino (1999), la medalla Goethe (2003), el Fundación Lara (2003), el Annetje Fels-Kupferschmidt (2006) y el Terenci Moix (2010).





La muerte, la vida
En un artículo publicado el año pasada en el diario francés Le Monde y titulado Mi último viaje a Buchenwald, Semprúm dejó escrito: "Ni resignado a morir ni angustiado por la muerte, sino irritado, extraordinariamente incómodo ante la idea de que pronto ya no estaré…".
En una de sus últimas entrevistas, concedida al diario Público con motivo de la publicación de la biografía que recorre su intensa vida en Lealtad y traición, publicada por Tusquets, el intelectual español que vivió en París hacía balance de su vida: "Para mí, la vida ha sido muy fácil. Si comparo mi salida con la de Fernando Claudín, es jauja. Él lo perdió todo, se quedó en la calle con mujer y dos hijas. Sin nada. Me considero un hombre con muchísima suerte. Yo lo que mejor he hecho en la vida ha sido el trabajo de clandestinidad: nadie ha sido detenido por mi culpa o por haber organizado mal un trabajo en diez años".
Hombre cultísimo, su muerte es la de la memoria del siglo XX. Porque Semprún lo vivió todo: la Guerra Civil española, la II Guerra Mundial, el franquismo, la Transición y la etapa plenamente democrática. Nunca desde un lugar en la sombra; jamás escondido. Fue una figura esencial para comprender el siglo pasado, ese que Semprún contempló siempre con sus ojos vidriosos y un espíritu crítico, nunca displicente. Sus libros, sus recuerdos, sus palabras, siempre fueron el remedio más eficaz contra la amnesia.


Fuente:elpublico.es

lunes, 6 de junio de 2011

El buen tiempo anima el Retiro y las ventas de la Feria del Libro


Las ventas de la Feria del Libro comenzaron bajas porque el tiempo, factor fundamental para esta librería al aire libre, no fue bueno, pero los últimos días y el fin de semana han hecho que "no vayan mal" y que editores y libreros estén "contentos", según el director adjunto, Fernando Valverde.
Todavía es pronto y hasta el fin de semana próximo no habrá datos oficiales, pero en el ecuador de la feria los libreros no se sienten decepcionados, como es el caso de Diego Moreno, de Nórdicas Editores, que confirma que ha tenido un fin de semana muy bueno en ventas.
"La gente compra menos libros en las librerías, estamos en crisis, y eso lo notamos desde los últimos tres años, pero aquí las visitas, si el tiempo es bueno, no descienden; al contrario, y en cuanto a las ventas pueden que sean más contenidas, pero esta feria funciona al margen de la crisis", ha subrayado Valverde, presidente de la Confederación Española del Gremio y Asociación de Librerías.
Puede ser que en estas circunstancias los visitantes no compren más de un libro, si llega, pero el público infantil, gran protagonista de la feria en domingo, con muchas actividades para ellos, ayuda a las ventas, ya que hay mucha oferta y los padres no se resignan a no comprar.
Un claro ejemplo hoy ha sido el superdetective Gerónimo Stilton, que tenía grandes colas, y el sueco Sven Nordqvist, que ha conquistado la feria con su personaje Pettson, del que ha vendido millón y medio de ejemplares en su país.
Pero este domingo, día de grandes colas, el protagonista ha seguido siendo el premio nobel Mario Vargas Llosa, con cola infinita. A Javier Marías también se le ha cansado la mano de firmar ejemplares, como a Rosa Montero, Maruja Torres, Elvira Lindo o Muñoz Molina, Julio Llamazares, Luis Herrero o el superventas Eloy Moreno.
Una mañana en la que también ha participado, por partida doble, el escritor vasco Fernando Aramburu, que vive en Alemania y acaba de sacar en España nuevo libro, en este caso de cuentos, con el título "El vigilante del Fiordo", en Tusquets, y en el que vuelve a tocar el tema del sufrimiento humano causado por el terrorismo, como hizo en "Los peces de la amargura".
Humor alemán
Aramburu ha formado parte de la mesa redonda "Alemania sin tópicos", con David Safier y Ulf K. Una conversación que ha girado en torno al sentido del humor en los dos países. Para el escritor donostiarra el sentido del humor alemán es más verbal, más de palabra, y el español es más chistoso, más sexual. El español bromea con el sexo y el alemán con la suciedad.
Y en cuanto su nuevo libro, del que hoy ha firmado numerosos ejemplares, Aramburu ha señalado que ha vuelto al relato porque es su música de cámara. "Me gusta la idea de componer con música, da un sentido musical a mi trabajo, y aquí he reanudado la actividad que dejé hace cinco años, empezando donde terminé "Los peces de la amargura".
Un libro de relatos sobre el terrorismo que le aportó al escritor numerosos premios. "No me interesa el terrorismo como hecho sociológico, sino porque es una fuente de drama humano que está asociado a multitud de historias, de destinos trágicos personales que piden un narrador". Y puntualiza: "Lo que realmente me interesa es el alma humana, la pasta de la que están hechas las personas", añade horas antes de volverse a Alemania "sorprendido" por los resultados electorales en el País Vasco. "No tengo prisa por hacerme una opinión. Desconfío y observo, veo ciertos indicios esperanzadores. Espero que sea sincero y haya un poso de verdad".
Los poetas de Libertad 8
"Pero, ojo, todavía no es la paz. La paz es convivencia pacífica entre rivales, es la aceptación del otro aunque sea diferente, pero después de tantas muertes y tanto dolor queda un trabajo de arrepentimiento y de perdón que tendría una labor pedagógica muy positiva sobre la población", concluye.
Todo esto en un domingo en el que también se ha presentado la antología "Poetry Slam", con el resumen de las intervenciones de una nueva generación de poetas que se suben una vez al mes al escenario del café madrileño de Libertad 8 para presentar tres minutos de creación.

Fuente: Elpublico.es

jueves, 2 de junio de 2011

Premio para un poeta llamado Leonard Cohen

El Príncipe de Asturias de las Letras subraya "el imaginario sentimental y el valor inalterable" de su obra literaria y musical




Si la prueba del algodón para cualquier canción que aspire a la eternidad es su capacidad para brillar desnuda, apenas voz y guitarra, el corpus creativo de LeonardCohen (Montreal, 1934) se antoja una imprescindible hoja de ruta para comprender a carta cabal al cronista contemporáneo. Cosechada en las calles y cultivada por décadas en la penumbra melancólica de bares y fondas, la obra del vate canadiense retrata con esmero y enjundia los recovecos emocionales que rodean, y en buena medida condicionan, la vida del ser humano. Poeta de talla gigante, Leonard Norman Cohen recibe ahora el Príncipe de Asturias de las Letras por una literatura que abarca el último medio siglo (su primer libro de poemas, Comparemos mitologías, data de 1956), siempre bajo el faro de la cotidianidad y el ejemplo de Yeats, Whitman y otro puñado de luminarias.
Pero la concesión del Príncipe de Asturias es también un acto de justicia histórica para la nunca bien ponderada labor del cronista de arrabal, aquel escritor o músico que devuelve a las calles lo que la calle le confió. Con afección y sentimiento, sin atisbo de autocompasión. Ya lo admitió Cohen, hace una década, tras superar una etapa borrascosa: "Cuando estás golpeando tu cabeza contra una pared, te sientes bien cuando acabas".




"Leer y escribir son sus dos actividades cotidianas", dice el músico Javier Mas




Retratista de la belleza del perdedor, cronista de las ilusiones muertas, Cohen aprendió en su propia casa la poética del desarraigo. Hijo de un emigrante polaco y una judía lituana, se trasladó al Nueva York de los sesenta para frecuentar a Andy Warhol y Joni Mitchell. Muy pronto se puso en manos del productor musical BobJohnston, cerca del que también revoloteaban otros superhéroes de la canción contemporánea, Johnny Cash y Bob Dylan. En 1970 ya estaba sobre el escenario de la isla de Wight, aunque sus canciones llenas de lirismo y melancolía esquivan los patrones fáciles de la revolución silvestre.
Porque Leonard Cohen es otra cosa, es mucho más. Alejado de la mítica del rock, el bardo canadiense se arrimó al folk y al country, y asumió unas herramientas que, vaya paradoja, ahora vuelven a cotizar al alza en este tiempo de galardones. Atrás quedó la crítica oportunista por su manera de no cantar, olvidado quizás por sus recurrentes periodos de introspección y su conversión al budismo, para asumir el rol de monje tranquilo bajo el seudónimo de Jikan (Silencio) en el año 1996.
Prestigio mundial
Popular es quizá el adjetivo más honrado que debe definir su obra
Como un alma en paz lo recuerda hoy Javier Mas, músico aragonés cuya destreza con la bandurria y el laúd le abrió las puertas de la banda que Cohen armó para su gira de regreso a los escenarios en febrero de 2008. "No sé si es curioso o no que a un músico como él le hayan dado ahora el Príncipe de Asturias de las Letras, pero tengo claro que su obra, como músico, escritor y poeta, goza de un gran prestigio en todo el mundo", explica a Público el instrumentista zaragozano, que también apunta algunas claves de la vida íntima de su tutor: "Leer y escribir son dos de las actividades cotidianas en su vida, aunque su dedicación a la música y a los conciertos en estos tres últimos años han sido fundamentales".
Como persona de trato complejo, pero "humilde y generosa" (y aquí generoso pesa en oro, si se valora que Cohen perdió varios millones cuando su exagente le estafó con un fondo de pensiones), ¿estará contento con este premio? "Supongo que le hará mucha ilusión", sugiere Javier Mas, sobre el autor de Songs from a Room, Suzanne, Hallelujah y de los libros Flores para Hitler y Los hermosos vencidos.
Cantautor de música popular, quizá el más honrado adjetivo que debe definir su obra, Leonard Cohen regresará este próximo otoño a España y echará en falta a otro visionario. Con Enrique Morente saltaron los corsés de los idiomas distintos en beneficio de dos almas gemelas. Gracias a Alberto Manzano, que hizo posible aquel encuentro de 1993, el cantaor del Albaicín rescató la vena lorquiana del trovador de Montreal y dotó a sus canciones de vuelo nuevo, rock eléctrico mediante, en el álbum Omega.
Ya no está Morente, qué pena más grande. Pero nos queda su amigo Leonardo. Y las metáforas del hombre de gris que nos canta sobre el fin del amor. Con sus fragmentos del anuncio del fin del mundo.


Fuente: Elpublico.es

martes, 31 de mayo de 2011

"Warhol fue como Hemingway"





Arthur C. Danto, filósofo y crítico de arte, publica un ensayo sobre la trayectoria personal y artística del icono pop, en el que analiza las técnicas que revolucionaron la cultura visual contemporánea.




Warhol revolucionó la cultura visual en los sesenta y convirtió en filósofo del arte a Arthur C. Danto. Con esta afirmación en las primeras páginas de su nuevo ensayo dedicado al mito del arte pop, el gran crítico del arte occidental se entrega en cuerpo y alma a su propia biografía, mientras repasa su fascinación por el artista que tomó como materia artística "todo lo que provenía de la vida cotidiana de los estadounidenses". Warhol sembró las semillas de una transformación cultural, como dice el profesor, pero lo que no reconoce es que él mismo llegó cinco años tarde al primer estallido de rebeldía. "Su segunda exposición en la galería Stable, en abril de 1964, fue para mí una experiencia transformadora", cuando lo pop cuestionaba los valores del expresionismo abstracto desde hacía un lustro.
Aún así, se convirtió inmediatamente a la causa: "Lo que lo erigió en icono americano es que el tema elegido siempre era algo fácilmente comprensible para el estadounidense común", al contrario del expresionismo abstracto, que representó un mundo "de quienes pintaban los cuadros". Y para demostrarlo Danto recupera, en el libro que publica Paidós, que fue un diseñador de interiores llamado Muriel Latow quien, a petición del propio Warhol, le sugirió que pintase algo que "todo el mundo vea a diario, que todo el mundo reconozca , como una lata de sopa". El resultado fue la famosa cuadrícula de ocho por cuatro, formada por las 32 variedades de sopas Campbell's, "como si se tratase de una galería de retratos de personajes importantes".
"Warhol dio exactamente a la gente lo que ellos consideraban arte»"
Sin valor pictórico
Danto escribe: "Los cuadros no tenían ningún valor pictórico, sino que parecían reproducidos mecánicamente, como de hecho era el caso, puesto que recurrió a la serigrafía para lograr una apariencia de perfecta uniformidad". Pero si sus obras carecían de ese valor y marcaron el inicio del gobierno del gusto popular, del arte previsible, ¿qué es lo que entendemos comúnmente por arte? "Pero, ¿quién ha dicho que sus pinturas no tuvieran valor pictórico?", contesta a este periódico Arthur C. Danto, contradiciéndose entre sus palabras y sus escritos.


El filósofo señala cómo Warhol trató de hacerse un hueco como fuera "para llegar a ser uno de los artistas de Castelli". Incluso decantarse por el tipo de temas que le interesaban al galerista más vanguardista de Nueva York en aquellos momentos. No es su intención, pero Danto dibuja a Warhol como el prototipo de la personalidad a la carta, que también se disfrazó de mujer en un juego ante la cámara de Christopher Makos (y que la editorial La Fábrica recoge en un gran volumen). ¿Fue un producto de sí mismo o de lo que querían ver otros en él? "No creo que quisiera ser mujer. Idealmente decidió ser bonita, pero sobre todo en las fotografías, porque Warhol inventó un traje que era muy masculino", responde.
Si como dijo Gerard Ma-langa, uno de sus ayudantes más próximos, Warhol quería "mecanizar por completo su obra, a semejanza de las fábricas de envasado que serigrafían la información en las cajas de cartón", el talento del artista quedaba en segundo plano por primera vez en la historia del arte. "Él pintó objetos con total sinceridad, que todo el mundo de la cultura comprendió de inmediato. Warhol fue como Hemingway. Utilizó libremente las tiras de los cómics y de los anuncios.
Danto cae en una nueva contradicción, esta vez en el propio ensayo, cuando asegura que obtenía ideas de los demás (como las del citado Latow), para rematar más adelante con la sentencia de que el artista es el que tiene las ideas. Entonces, ¿qué clase de artista fue Warhol, alguien que no se preocupaba por sus ideas ni por el tratamiento pictórico? "Él usó las ideas de los demás, pero también hubo otro montón de ideas que no usó. Y eligió su tratamiento pictórico con cuidado. En la copia está el autor
Fue un revolucionario porque superó la distinción entre lo vulgar y la élite. Lo hizo fulminando la expresión en el gesto artístico. "Tal vez la expresión sea propia del gran arte, pero no siempre aparece. Piense en el cuadro de David sobre el asesinato de Marat por Charlotte Corday. Uno tiene que conocer la historia para captar su mensaje".
Así que, al hilo de las reflexiones de Danto, Warhol aparece como el artista que cuestionó la idea de autoría y ensalzó la copia: "Sí, así es. Piensa en las cajas Brillo". Pero lo que no puede imaginar es cómo habría madurado Warhol en la sociedad de la era digital. "No sé. De alguna manera era conservador, pero en otras ocasiones iba por delante de su tiempo. Piensa sobre todo en cómo levantó la serigrafía para definir el arte", explica Danto.
El mundo de las galerías, las relaciones, las amistades, las conversaciones tenían un fondo inmortal: la ciudad de Nueva York, donde Warhol pudo hacerse a sí mismo. Danto reconoce que le gusta pensar que el rey del arte pop sólo podía nacer en una ciudad como esta: "Es una ciudad de creatividad. Los sesenta comenzaron con una revolución artística y el arte pop fue adoptado allí donde las libertades eran aclamadas. La libertad es uno de los mejores productos de Nueva York".


Fuente: Elpublico.es

lunes, 30 de mayo de 2011

Nuevos trucos de Kika





Ha vendido 25 millones de ejemplares. Las aventuras de la niña bruja creada hace diez años por Knister, el autor alemán, siguen conquistando a los lectores más pequeños.

Durante los últimos tres años, a mediodía, cuando cierran las casetas de la Feria de Madrid, Ludger Jochmann (Bottrop, Alemania, 1952) -más conocido como Knister, padre literario de Kika Superbruja- se sentaba en un banco con la solana y seguía dibujando con parsimonia elefantes o rinocerontes en cada dedicatoria de sus libros. Pero este año el superventas infantil no puede venir. Recorre México para dar a conocer su obra. De Kika, una niña que hace hechizos de consecuencias inesperadas, se han vendido 25 millones de ejemplares, de ellos 18 en su país y 5 en España desde 1997.
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"Los niños te ayudan a saber qué interesa y qué no, no pueden ser conejillos de indias. Hago mías las palabras de Astrid Lindgren: escribo para el niño que llevo dentro", sostiene Knister. "Tengo tres hijos varones y Kika lleva diez años conmigo. Es la hija que no he tenido. Como a los chicos -que leen menos- les gusta mucho la tecnología, decidí incluir en la última parte trucos de magia. Intenté aprender encantamientos, pero me fue imposible. Así que consulto a magos profesionales y luego escribo", confiesa. "Vaya donde vaya comparan a Kika con Pippi, un personaje que cuando conquistó el mundo no lo hizo en España porque no casaba con los intereses de la época franquista".


Fue una idea de su editor que la protagonista fuese una bruja. "Yo me resistía. En Alemania hay muchas y, además, muy famosas. En cada país la pequeña hechicera recibe un nombre: Lili, Maga Martina, Kika... Elegí el nombre de Lili porque se leía bien y leer es el mensaje principal. Me sorprendió mucho que Kika se escribiese con K, que es una letra muy sonora, rotunda. Ideal para el personaje. Un publicista me explicó que la K estaba muy de moda en España. Si lo llego a saber antes la bautizo así en todas partes", explica entusiasmado. "El humor es cultural, depende mucho de cada país, y sorprende comprobar que los niños de China se ríen con Kika. Yo de siempre leí a mis hijos y a veces resultaba aburrido. Por eso meto gags dirigidos directamente a los padres", reconoce el alemán, que también invita a la lectura aunque sin tomar el camino directo. "Muchos libros empiezan con Kika visitando una biblioteca por placer, no por obligación escolar. Es una pena que se viese en la Copa del Mundo de Sudáfrica a los jugadores jugando a la play y no leyendo, lo que sería un estímulo para los niños", explica Knister, que presenta programas de animación lectora en la radio y la televisión.



Músico, empezó en Barrio Sésamo componiendo con libretos de otros autores. "Me resultaba muy raro adaptar la música al texto y decidí escribirlos yo. Escribía historias de dos o tres minutos, y fueron un éxito. En la redacción se entusiasmaron y me dijeron que me dedicara a ello, que músicos ya había muchos y no buenos letristas. Por entonces era profesor de educación especial y no tenía tiempo para hacer todo, así que dejé la música. Me costó mucho". Menos le ha costado alternar literatura y la gran pantalla. "El cine cuesta mucho dinero y los productores no quieren arriesgar, pero sí hacer mucho dinero. Ellos querían que la primera película fuese como el primer libro, así que fue complicado convencerles de que debía ser una historia nueva". En 2009 se estrenó La superbruja Kika, de Stefan Ruzowitzky, con la participación de Pilar Bardem como la bruja Surulunda, que participa también en Kika Superbruja y el viaje a Mandorlán, de Harald Sicheritz, que se estrenará el próximo octubre. Justamente es el último título nuevo que Bruño ha editado en España junto al 12º de la colección Kika Superbruja y Dani -para niños más pequeños-, El misterioso genio de la botella. La máquina está engrasada y, aunque alterne con literatura adulta y el cine, la hechicera seguirá encantando a las nuevas generaciones.


Fuente: ELPAIS.COM. Babelia