lunes, 18 de marzo de 2013

El japonés Toyo Ito logra el Premio Pritzker de arquitectura

Es el autor de las Torres Fira de L'Hospitalet (Barcelona) y del proyecto del Parque de La Gavia en Vallecas (Madrid). Comparado con Gaudi, se ha premiado su "innovación conceptual y su dimensión poética"

El japonés Toyo Ito ha sido galardonado este domingo con el Premio Pritzker de Arquitectura 2013 por una obra "que combina innovación conceptual con edificios soberbiamente ejecutados", por una arquitectura "excepcional" y por "la dimensión espiritual y poética que transciende de todas sus obras". Ito, que ha llegado a ser comparado con Antonio Gaudí, ha levantado en España las emblemáticas Torres Fira, en L'Hospitalet (Barcelona), y es autor del proyecto del parque de La Gavia, en el barrio madrileño de Vallecas.
A sus 71 años, el arquitecto japonés "es un creador de edificios atemporales, con los que audazmente propone nuevos caminos. Su arquitectura proyecta un aire de optimismo, ligereza y alegría, y está impregnada de un sentido de unicidad y universalidad", según las consideraciones del jurado, presidido por lord Peter Palumbo.
Por estas razones y "por su síntesis de la estructura, espacio y forma que crea lugares acogedores, por su sensibilidad al paisaje, por infundir sus diseños con una dimensión espiritual y por la poética que trasciende todas sus obras", Toyo Ito es el ganador del Pritzker 2013, dotado con 100.000 dólares (unos 76.000 euros) y un medallón de bronce.
El anuncio fue realizado este domingo en Los Ángeles por Thomas J.Pritzker, presidente de la Fundación Hyatt, que organiza el premio, en el que Ito sucede al chino Wang Shu, ganador en 2012. Al conocer la concesión del premio, Ito señaló: "La arquitectura está limitada por diversas restricciones sociales. He diseñado arquitectura pensando en que conseguir espacios más cómodos más allá de esas restricciones".
"Sin embargo, cuando se acaba un edificio me doy dolorosamente cuenta de mi propia insuficiencia, lo que se convierte en energía para el desafío del siguiente proyecto". Por tanto, agregó: "Nunca fijaré mi estilo arquitectónico y nunca estaré totalmente satisfecho de mi trabajo".
Ito ha dejado una estela muy importante en España, donde su presencia es habitual. Varios años finalista del Premio Príncipe de Asturias de las Artes, Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid, además de otros muchos reconocimientos, el arquitecto fue reconocido con el premio Fundación Consejo España Japón por sus vínculos y obra en España, que han ejercido una influencia fundamental en el diálogo cultural entre ambas sociedades.
Pero uno de los más importantes galardones que el arquitecto japonés había recibido hasta ahora, además del Praemium Imperiale que es el máximo galardón a las artes de Japón, es el Emporis Skyscraper Award 2010. Este premio reconoció como el mejor rascacielos del mundo al Hotel Porta Fira de Barcelona, por su "exquisitez estética y la integración urbanística del edificio barcelonés", en una convocatoria en la que se impuso al edificio más alto del planeta, el Burj Khalifa de Dubai.
El edificio vanguardista del arquitecto japonés está situado en la localidad de L'Hospitalet de Llobregat, y para su diseño, Ito se inspiró en la forma orgánica de una flor de loto.
Con 26 pisos y 113 metros de altura, la fachada de la torre está formada por tubos de aluminio que recorren la cara exterior del cerramiento como líneas continuas desde el suelo hasta la coronación, acompañando la compleja geometría de la torre que crece, se contorsiona y aumenta de tamaño a medida que se eleva.
Conocido como "el nuevo Antoni Gaudí", Toyo Ito es autor también de la torre que, junto a la del Hotel Porta Fira, forma las llamadas Torres Fira. Esta segunda torre, de planta más tradicional, es completamente de cristal y parece que dentro de ella hubiera alguna estructura de color rojo. Asimismo, es el responsable de la ampliación del recinto de Gran Vía de Fira de Barcelona, que incluye el nuevo vestíbulo de acceso, los pabellones 1, 5, 7 y 8, la pasarela que recorre y enlaza todos los edificios del complejo y el auditorio, así como de la estación del metro Fira 2 (L'Hospitalet) y Foc-Cisell (Barcelona).

También en la ciudad condal inauguró Suites Avenue, un lujoso edificio en el Paseo de Gracia que se caracteriza por unos extraños balcones que se asemejan a los diseños de Gaudí pero con un toque más limpio y moderno.

"La referencia a Gaudí es inevitable", admitió el arquitecto al inaugurarse el edificio y confesó que venera la arquitectura del maestro catalán, sus espacios fluctuantes, pero que no pretendía "en ningún momento imitar su expresión tal como es", sino "reflejar su dinamismo y fluidez como si fueran las olas del mar y así poder corresponder con La Pedrera y con Gaudí".

Su nombre se relaciona en España con intervenciones de espacios públicos en la época de bonanza económica. Entre estos se encuentra el Parque de la Gavia de Vallecas, en Madrid; el proyecto Parque Oeste, de Murcia o el inacabado Parque de la Relajación, de Torrevieja. Pese a la paralización de algunos de sus proyectos, la falta de información y los problemas burocráticos, Toyo Ito espera seguir trabajando en España.
A lo largo de más de 40 años de carrera, Ito ha desarrollado su labor en bibliotecas, casas, parques, teatros, tiendas, edificios de oficinas y pabellones, en los que ha buscado ampliar las posibilidades de la arquitectura. Profesional de talento único, en opinión del jurado, busca en cada uno de sus proyectos las posibilidades del mismo así como del lugar en que se encuentra.
Ha desarrollado y perfeccionado una sintaxis arquitectónica personal en la que combina el ingenio estructural y técnica con la claridad formal. Sus formas no obedecen a enfoques minimalistas o paramétricos. "Diferentes circunstancias conducen a respuestas diferentes", destaca el jurado de su trabajo. En sus comienzos desarrolló obras modernas, mediante el uso de materiales industriales para construir estructuras ligeras, como tubos, mallas expandidas, aluminio perforado, láminas y telas permeables. Aunque en la mayoría de sus últimos trabajos ha utilizado el hormigón armado. S
egún el jurado, Toyo Ito "es capaz, de una manera extraordinaria, de mantener la estructura, el espacio, el escenario y la tecnología en un nivel de igualdad (...) Sus edificios son el resultado del profundo conocimiento de su oficio y de su capacidad para hacer frente simultáneamente a todos los aspectos de la arquitectura". "Pese a la complejidad de sus trabajos, su alto grado de síntesis permite que estas alcancen un nivel de tranquilidad que deja a los habitantes desarrollar libremente sus actividades dentro de ellas".
Un trabajo que se caracteriza por la innovación y del que el jurado destaca el pabellón temporal creado en Brujas en 2002 y el edificio TOD'S en Tokio en 2004, cuyo revestimiento sirve también de estructura. Así como la abundancia de nuevas tecnologías en proyectos como el de la Cúpula de Odate (Japón) o la Torre de los Vientos de Yokohama. El jurado recuerda que Ito ha dicho que él se esfuerza por lograr una arquitectura fluida alejada de las limitaciones de la arquitectura moderna.
Lo que se aprecia en la Mediateca de Sendai (2000), por el uso de tubos estructurales que crean nuevas cualidades espaciales interiores.
Ito se interesa por las relaciones entre habitaciones, exterior e interior, y los edificios y sus alrededores. Su trabajo se inspira en los principios de la naturaleza, como lo demuestra la unidad conseguida entre estructuras orgánicas, superficies y revestimientos.

Además sus diseños se ven influidos por su sentido de la responsabilidad pública porque siempre ha defendido que la arquitectura no sólo debe responder a las necesidades físicas, sino también a los sentidos.

Son ejemplos de su arquitectura pública el Tanatorio de Gifu (2006), la Biblioteca Universitaria Tama Art de Tokio (2007) o el Pabellón de la Serpentine Gallery, en Londres (2002).

O su trabajo para construir pequeños espacios comunales para los afectados por el terremoto en Japón en 2011, una "expresión directa de su sentido de responsabilidad social". Ito es el sexto arquitecto japonés en recibir el Pritzker tras Kenzo Tange (1987), Fumihiko Maki (1993), Tadao Ando (1995) y el equipo formado por Kazuyo Sejima y Ryue Nishizawa en 2010.

Fuente: El Público.es

miércoles, 7 de noviembre de 2012

La primera academia de lengua indígena de América, en Paraguay

La Academia de la Lengua Guaraní unificará criterios para usar este idioma junto al español.

Paraguay ha creado la Academia de Lengua Guaraní, la primera en su tipo en América, que articulará la unificación de los criterios sobre el uso de este idioma nacional paraguayo junto al español.
El titular de la Secretaría de Políticas Lingüísticas, Carlos Villagra Marsal, informó sobre la instauración de la academia, también denominada Ava Ñe'e Rerekuá Pave en guaraní, que está integrada por 15 miembros. Villagra destacó que por primera vez en la historia de América una lengua indígena de las 2.000 preexistentes a la llegada del europeo, tiene una academia. Según él, la idea es que la nueva institución sea “absolutamente independiente de toda clase de política estatal, como es el caso de todas las academias del mundo” y remarcó que buscarán dotarla de la infraestructura necesaria para lograr esa autonomía.
La Academia de Lengua Guaraní fue promovida a través de la Ley de Lenguas, aprobada en 2010 y que también autorizó la creación de la Secretaría de Políticas Lingüísticas, que posee rango ministerial. En la actualidad, un 92% de la población paraguaya utiliza tanto el castellano como el guaraní. Esta lengua, hablada antes de la llegada de los españoles a América, fue elevada a la categoría de idioma oficial, que ya tenía el español, en la Constitución de 1992, donde además se incluyó la obligatoriedad de su enseñanza. En la Carta Magna de 1967 ya figuraba como idioma nacional.

Fuente; El Pais Cultura

Antonio Carvajal obtiene el Premio Nacional de Poesía

El Ministerio de Educación, Cultura y deporte reconoce así la figura del autor granadino, miembro de la generación del 70.

El autor granadino Antonio Carvajal ha sido galardonado con el Premio Nacional de Poesía 2012 por Un girasol flotante, informa Europa Press. El premio lo concede el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y está dotado con 20.000 euros.
Antonio Carvajal (Albolote, 1943), es doctor en Filología Románica y miembro de la Academia de Buenas Letras de Granada. Perteneciente a la denominada Generación del 70, cuenta en su haber con el Premio Andalucía de la Crítica, el Premio de la Crítica de Poesía en castellano, Premio Villa de Madrid y Francisco de Quevedo de Poesía. Actualmente, está considerado como uno de los grandes nombres de la actual poesía española contempoánea y autor de una caudalosa obra poética en la que destacan obras como Tigres en el jardín (1968), Serenata y navaja (1973), Después que me miraste (1984), Los pasos evocados (2004) y Pequeña patria huida (2011).
El Premio Nacional de las Letras Españolas, en su modalidad de poesía, distingue el conjunto de la labor literaria, en cualquiera de las lenguas españolas, de un autor español, cuya obra esté considerada como parte integrante del conjunto de la literatura española actual. El jurado de este galardón ha estado presidido por María Teresa Lizaranzu, Directora General de Política e Industrias Culturales y del Libro y como vicepresidenta Mónica Fernández Muñoz, Subdirectora General de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas. Entre sus vocales han formado parte: Carmen Iglesias Cano, Darío Xohán Cabana Yanes, Uxue Apaolaza Larrea, Llusa Julià Capdevila, José Servera Baño, Antonio Hernández Ramírez, Rosa Romojaro Montero, José Manuel González Torga, María Monjas Carro y Luis Alberto de Cuenca. Asimismo, también ha formado parte del mismo la última autora galardonada, que fue Francisca Aguirre Benito.
 Este premio se suma al Premio Nacional a la obra de un traductor logrado el martes por Francisco J. Úriz, y el Nacional a la Mejor Traducción de 2012, que fue a parar a Luz Gómez García por su traducción de la obra En presencia de la ausencia de Mahmud Darwix, ambos concedidos el martes.

Fuente: El Pais Cultura.

Concha Velasco, honor de Goya

El galardón reconoce su versatilidad y su "enorme capacidad de trabajo"

La actriz Concha Velasco será distinguida con el Goya de Honor 2013 en la próxima ceremonia de entrega de estos galardones, según ha anunciado hoy la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográicas de España. Según precisa su comunicado oficial, se le concede el premio por "su enriquecedora contribución al cine español a lo largo de varias décadas, su gran versatilidad interpretativa y su enorme capacidad de trabajo".
En sus primeras declaraciones, la actriz ha manifestado: "Nunca pienso en lo que me ha quedado por hacer, pienso en lo que he hecho. Nunca recuerdo a la gente que no me ha llamado, agradezco a los que me han contratado y han permitido que mi familia viva muy bien gracias a mi profesión".
Concha Velasco (Valladolid, 1939), que debutó en el cine con La reina mora (1954), recibió en 1987 la Medalla de Oro de las Bellas Artes y en 2003 la Medalla de Oro de la Academia. Además, ha sido candidata dos veces al Premio Goya: como mejor actriz de reparto por Esquilache (1989) y como mejor actriz protagonista por Más allá del jardín (1996).

Fuente: El pais cultura.

Paul Theroux: "Un país se conoce en quince minutos por su pornografía"

El escritor estadounidense, una autoridad de la literatura de viajes que ha vivido 50 de sus 71 años como trotamundos, imparte una conferencia en Madrid.

Si alguien quiere conocer un país en "tan solo quince minutos" lo único que tiene que hacer es mirar su pornografía. Lo dice toda una autoridad de la literatura de viajes, el estadounidense Paul Theroux, quien participó ayer en Madrid en unas jornadas sobre Literatura y Automóvil.
Y advierte que "no es broma". Cada país, asegura, tiene su propia pornografía y si la analizas puedes saber "rápidamente, en quince minutos, cuál es la vida interior de los hombres y qué piensan de las mujeres".
"Si un marciano aterrizase en la Tierra solo tendría que buscar pornografía en internet para saber cómo somos", mantiene Theroux, quien ha vivido 50 de sus 71 años como trotamundos.
Un aniversario que ha celebrado con la publicación este año de El Tao del viajero (Alfaguara), una compilación de lo mejor de su obra y de los pasajes más memorables de aquellos autores que lo han formado como lector y como viajero. Eterno aspirante al Premio Nobel de Literatura, al que se refiere como "la lotería sueca", Paul Theroux cuenta con una prolífica obra entre la que destaca, entre otros libros, el primero: El gran bazar del ferrocarril (1972), que lo catapultó a la fama y constituye un clásico del género de viajes.
Escribió La costa de los mosquitos, adaptada al cine por Peter Weir, El viejo expreso de la Patagonia, En el Gallo de Hierro, Las columnas de Hércules, El safari de la estrella negra, La calle de la media luna, Millroy, el mago, Mi historia secreta, Kowlloon tong, Hotel Honolulu, Elefanta Suite, Tren fantasma a la Estrella de Oriente y Un crimen en Calcuta.
También publicó la crónica de su truncada amistad de tres décadas con el Premio Nobel V.S. Naipaul (La sombra de Naipaul) y en junio de 2013 Alfaguara tiene previsto publicar en español The lower river, una novela sobre el espejismo de la felicidad. Libros que gustan a Barack Obama, según le dijo a Theroux el propio presidente estadounidense cuando se conocieron en 2006 en un restaurante en Hawai, donde nació el inquilino de la Casa Blanca y donde el escritor, cuya mujer es de estas islas, pasa temporadas.

"El mundo está mejor y más seguro con Obama que con Romney", afirma Theroux, quien espera que sus conciudadanos renueven en la Presidencia del país al candidato demócrata frente al republicano.
De Romney no le gusta su defensa de la pena de muerte, sus cambios en política internacional ni que apueste por el ejército.
Mientras que de Obama destaca su preocupación por la situación de la gente estadounidense y ese algo "especial" que le distingue de todos los presidentes estadounidenses que él ha conocido: "Su gran inteligencia, su sentido del humor y que es negro". Destaca también la gran fascinación que Obama despierta en el mundo y, en este sentido, rememora que la peor época que vivió en tanto que estadounidense viajero fue en los años 60 por la guerra de Vietnam ("había que explicarse todo el tiempo, como les pasa a los alemanes con el Holocausto") y en los 90 con la invasión de Irak.
Pero lo que sí crítica a Obama y a Romney por igual es que solo piensen en las clases medias y no en los pobres, algunos de los cuales ha conocido en un viaje de 7.000 kilómetros que ha hecho desde Boston, donde reside, a Carolina del Sur, Georgia y Alabama. Una miseria que reflejará en un próximo libro y lo hará de otra manera, implicándose más, ya que este encuentro más directo con la gente le ha hecho pensar sobre el "romanticismo" y el "voyeurismo" que caracteriza a la literatura de viajes.

Paraíso o tragedia

Interesado en los paisajes, pero esencialmente en los humanos, Theroux ha encontrado a muchísimas personas en su deambular por el mundo, en el que ha encontrado algunos paraísos (Hawai o Malawi, pero no ahora, sino en los 60, cuando vivía allí como maestro). Pero a él no le gusta viajar a "paraísos", prefiere los países "en crisis" de gobierno o con catástrofes naturales porque la gente comunica más, por eso "detesta" las vacaciones y mucho más llegar a un país en vacaciones.
"El infierno puede estar en cada esquina"
Es consciente de que el "infierno puede estar en cada esquina", pero a nivel mundial asegura que cuando fue a Albania pensó que estaba allí, pero ahora, después de visitar el Congo, cree que el pequeño país europeo ha pasado a ser el purgatorio.
Gran lector (lee "todo el tiempo" historia, biografías y novelas de autores muertos) viaja de esa manera "en el tiempo", y en sus periplos por el mundo, como va solo, combina también el "viaje interior", la reflexión. De todas esas experiencias concluye que, vaya donde vaya, siempre encuentra los mismos "ecos" porque la vida es igual en todas partes.
Aunque hay sitios a los que volvería una y otra vez: India, África y EEUU. Y de España, sin dudarlo, el museo de El Prado. Después de visitarlo emprenderá de nuevo el vuelo como el pájaro, que también es "un compás", que lleva tatuado en el dorso de su mano derecha. Y a continuación muestra otro tatuaje de una serpiente mordiendose la cola alrededor de la muñeca de su mano izquierda, oculta bajo el reloj.

Fuente: Elpublico.es

lunes, 17 de septiembre de 2012

"He sido un cazador solitario"




  Rafael Sanz Lobato, pionero del fotoperiodismo y el documentalismo antropológico, sale de su ostracismo para evocar una vida dedicada sin descanso a la fotografía


Artista casi legendario entre la gran familia de los fotógrafos españoles, creador semiclandestino por culpa de mil y un avatares, Rafael Sanz Lobato (Sevilla, 1932) acepta salir de un ostracismo de años solo rasgado por el Premio Nacional que le fue concedido el año pasado "por su forma de contar la trasformación del mundo rural tradicional y su influencia en el fotoperiodismo contemporáneo", según razonó entonces el jurado. Cristina García Rodero le reconoce como uno de sus grandes maestros. Él no duda en asegurar que ella es la mejor fotógrafa española del siglo XX. Pero mientras que la obra de García Rodero ha sido justamente reconocida y aplaudida, la suya ha sufrido un castigo de oscuridad tan severo como injusto.
Las paredes de su casa están llenas de las imágenes de toda una vida
"Me dieron el Premio Nacional a destiempo, aunque el dinero vino bien"
Nunca le gustó la fotografía urbana: le desagradaban los coches y el asfalto
No tuvo ningún percance al retratar los pueblos de la España profunda
Sanz Lobato vive solo en un tercer piso sin ascensor, lleno de goteras, del centro de Madrid. Es el mismo que ha ocupado durante las últimas décadas y en el que mantiene el estudio en el que ha retratado a una buena parte de la clase política española para lo que él llama sus trabajos de supervivencia. Con los dos ojos afectados por una enfermedad degenerativa, el fotógrafo se ayuda de unas potentes lupas y de un aparato instalado por la ONCE para leer y distinguir detalles de algunos de sus trabajos. Las paredes de su casa estás llenas de esas series realizadas a lo largo de su vida y que en muy contadas ocasiones han sido expuestas: la Semana Santa en Bercianos de Aliste, las viejas de las Hurdes, los toreros y los maletillas o las series más recientes, inspiradas en Man Ray o Morandi.
En ese ambiente de aislamiento profesional, que no personal, Rafael Sanz Lobato, republicano de izquierdas y sin pelos en la lengua, reflexiona sobre el olvido y relegamiento que su obra ha sufrido a lo largo de décadas. Mientras habla, con música barroca de fondo, fuma un cigarrillo tras otro de tabaco de pipa. "Moriré con un porrito de estos en la boca y tras haber cenado un buen plato de judías del Barco. Así me gustaría acabar", dice.
Sin temor a exagerar, puede decirse que su obra se ha movido casi en las sombras de la clandestinidad. "Las causas son muchas", explica. "En el fondo hay una sucesión de historias, todas desafortunadas. Mi primer conflicto fue en Arte Fotográfico, la revista que dirigió la vida de la fotografía española hasta 1980, único reducto para ver otro tipo de fotografía. En ella mandaba la Real Sociedad Fotográfica de Madrid, en la que entré en los 1962 y no tuve más que desencuentros con personajillos como Gerardo Vielba
[presidente de la Real Sociedad Fotográfica desde 1964 hasta 1992], que me vetó una y otra vez. La fotografía española ha estado siempre dejada de la mano de los dioses. Luego, en los 80 surgieron otros centros para ver fotografía creativa. Apareció EL PAÍS con grandes fotógrafos como Marisa Flórez, quien como yo, es de las que creen que hay que separar radicalmente lo profesional de lo creativo personal. Yo nunca hablo de los 25 años que he estado haciendo publicidad para el ministerio de Cultura, grandes almacenes o campañas políticas como la que hice para el PP".
En aquellos años, los fotógrafos llamados creativos solo se relacionaban a través de sociedades profesionales como la Real Sociedad Fotográfica. Se relacionaban entre ellos, y aspiraban a dar a conocer su trabajo en revistas especializadas. En Madrid, donde se formó, existía una auténtica Escuela. Dentro de ella, un grupo formó La Palangana (Paco Ontañón, Doncel, Massat, Cualladó, Paco Gómez) y otros La Colmena, grupo ál que se sumó Sanz Lobato y que desde el primer momento llevaron la etiqueta de perdedores. "Nos consideraban un grupo de desharrapados sin obra... En el 71 tuve una bronca definitiva y me marché. Había entrado en la Sociedaden 1962. Llevaba diez años haciendo fotos, pero no me atrevía con el documentalismo. Me daba vergüenza. Tenía yo 30 años y solo había hecho fotos familiares. Algunos retratos, cositas. Pensé que al vincularme a los de La Colmena, todo sería más sencillo, pero no".
Sanz Lobato descubrió su fascinación por la fotografía documental en las revistas extranjeras que le mandaba un primo suyo. Quería hacer lo mismo que veía en esas páginas en blanco y negro, pero se sentía incapaz de romper la intimidad de un mundo ajeno al suyo.
Le daba auténtico pánico. Se moría de vergüenza solo de pensar en ponerse delante de ellos. Por eso se aproximó a los integrantes de la Real Sociedad Fotográfica, donde algunos cogían sus coches los domingos muy temprano y se iban a los pueblos próximos a Madrid: Chiloeches, Chinchón... "Pregunté y me dejaron ir con ellos. Éramos ocho en dos coches. Los dejábamos en las afueras para no romper la estética interior. Nada más aparcar salieron todos disparando sus cámaras como locos. Me quedé pasmado. Estupefacto. Creo que llevaba una Reflex. Me fui despacito hasta donde había unos niños a los que mis compañeros estaban friendo a fotos. Luego vi que hacían lo mismo con dos ancianas y me quedé perplejo. No había que pedir permiso y a la gente no parecía importarle. Todo el pánico que tenía larvado en el cerebro se me fue de golpe. Me liberé y empecé a trabajar con normalidad. Al poco me compré mi primer 600 y ya podía irme solo yo por los pueblos".
Nunca le gustó la fotografía urbana porque le desagradan los coches y el asfalto. Hizo sus primeras fotos atraido por los libros sobre fiestas y tradiciones que entonces empezó a publicar el Ministerio de Información y Turismo que inventó Manuel Fraga y él consiguió que le reconocieran algunos trabajos.
"Yo entonces era fotógrafo de fin de semana y a diario trabajaba en una empresa americana de aparatos de compresión. No trabajábamos los sábados y a primera hora cogía mi coche, mi dos nikons compradas a plazos y elegía un sitio del mapa: los caballos de Galicia, los toros de la vega... y ahí empezó mi documentalismo antropológico. Era el 72, el año en el que compré el coche. Un fin de semana hacía las fotos y otro las revelaba. Fueron 15 o 16 años frenéticos, disfrutando muchísimo y trabajando más", relata.
Pese a estar entonces casado y ser padre de dos hijos, su familia no le acompañaba nunca por esos viajes de la España profunda. El documentalismo es un acto solitario. Cuando íbamos todos los fotógrafos juntos no funcionaba, porque todos teníamos las mismas fotos. Y a la familia no me la podía llevar porque me hubieran distraido. ¿Esa devoción por la fotografía no le creaba tensiones con su mujer? "Pues no sé. Lo cierto es que ahora estoy solo y he tenido cinco parejas".
La gente de los pueblos de la España de entonces le recibía con amabilidad. Nunca tuvo ningún percance. Le permitían que hiciera sus fotos sin pedir nada a cambio. Y jamás les daba indicaciones. "Nunca he manipulado ni alterado lo que estaba ocurriendo. Se nota. Lo huelo a tres kilómetros. Cuando veo fotografías en las que percibo esa manipulación, me enfado muchísimo. Y lo veo muchas veces".
Los impedimentos físicos no le restan entusiasmo. Su última excursión le llevó a a Piornal, al noroeste de Cáceres a la fiesta del Jarramplas. "Es una fiesta de origen remoto en la que se trata de castigar al ladrón de ganado, el Jarramplas. La costumbre, que persiste, era tacarle con nabos. Jarramplas sale con una prótesis que pesa 43 kilos, una máscara de resina de 11,5 kilos. Lleva protección en muslos, brazos, tobillos. Le lanzan nabos con tal intención asesina que el Jarramplas tarda más de 15 días en recuperarse de las magulladuras. El tema es que ya no puedo salir a darme esos trotes".
Con cierta amargura, reconoce que fue el más sorprendido cuando le dieron el Premio nacional de Fotografía. "No me lo esperaba. Me lo han dado tarde, a destiempo. Todo el mundo me decía 'qué bien, menudo premio'. La verdad es que no. Mi premio fueron los 15 o 16 años durante los que estuve haciendo fotografías por los pueblos. Ese momento en el que descubres una situación o una persona que es justo lo que esstabas buscando, es un momento impagable. No hay nada igual. El premio me ha dado un dinero que me ha venido muy bien. Pero si no me lo hubieran dado, pues no habría pasado nada de nada. Yo no busco reconocimiento. No soy nada ambicioso. Cristina (García Rodero) me aconseja que me deje querer, que exponga, que no sea tan salvaje".
Resignado a que con el pretexto del Premio no se le dedique una gran exposición, "porque si no lo han hecho con los tres anteriores, imagínese conmigo", asegura que nunca buscó fama ni dinero. "He tenido que vender 400 libros monográficos de fotografía de mi biblioteca para seguir viviendo... Ya se puede imaginar. Tenía más de 3.000 volúmenes. No hay ninguna institución seria que se ocupe del documentalimo costumbrista. No interesa a nadie".
Rafael Sanz Lobato se siente un un cazador solitario de imágenes. "Delibes lo cuenta perfecto. La caza hay que hacerla en solitario, nunca a ojeo. Cartier- Bresson también trabajaba así. Luego hay otros que retratan como el que está en una fábrica de envases de plástico. Pero ese no es mi mundo".

Fuente: Elpais cultura


La Junta de Andalucía reclama parte del tesoro de 'La Mercedes'


Las reliquias se exhibirían en las ciudades de Cádiz, Sevilla y Huelva.

La historia es de sobra conocida: entre los restos de un buque hundido aguardaba un hallazgo de más de 500.000 monedas de oro y plata. 17 toneladas de un tesoro que casi nadie se atreve a calcular -algunos lo cifran en centenares de millones de euros- y que unos y otros anhelan. Cinco años después del descubrimiento del navío Nuestra Señora de las Mercedes, una fragata española hundida frente a las costas del Algarve (Portugal) en 1804 por una flota inglesa, la batalla continúa, esta vez, por exhibir partes del tesoro en los museos.
La Consejería de Cultura de Andalucía mostró ayer el proyecto que le enviará al Ministerio en el que le solicita que le ceda partes de las riquezas para exponerlas en tres museos de la comunidad. El de Bellas Artes de Sevilla, por haber sido el emplazamiento de entrada y salida y donde se registraba todo el tráfico marítimo; La Casa Pinillos de Cádiz, porque era el destino final de la fragata; y el de Bellas Artes de Huelva, por la relación que Colón tenía con la ciudad. El Ayuntamiento de Cádiz también reclama su parte, ya que la fragata tenía como puerto último el de la capital gaditana. Incluso el consistorio de Montoro (Córdoba) reclama algo, aunque sea la opción de presentar la colección de manera temporal.

El tribunal de Atlanta falló en contra del grupo estadounidense Odyssey Marine Exploration, la empresa especializada en buscar tesoros submarinos que localizó los restos del navío en 2007 y los extrajo del fondo del mar (267.000 pesos de botín), y reconoció el derecho del Gobierno de España al tesoro. 130 expedientes de documentación histórica facilitados por la Armada española avalaban la petición.
Los ministerios de Educación, Cultura y Deporte, Asuntos Exteriores y Defensa están trabajando para devolver a España el medio millón de monedas desde Tampa (Florida), donde ahora se encuentran, y han previsto que los restos arqueológicos se expongan entre el Museo Nacional de Arqueología Subacuática (Arquia) en Cartagena (Murcia), y el Museo Naval de la Armada de Madrid. La Junta de Andalucía va a pedir una parte. Según consideró ayer el consejero de Cultura, Paulino Plata, "hay fondos suficientes como para que todo el mundo pueda utilizarlos". Las intenciones de la Consejería son claras, proponen "una actividad itinerante con algunas de las reliquias y que otras se queden" en alguno de los museos.
Plata explicó el modelo que se le propondrá a Cultura. "Se basa en cinco puntos". Así, no solo se mostraría la colección de monedas, sino que el visitante podría descubrir otros aspectos interesantes, como la relación de Andalucía con el continente latinoamericano o la historia del navío, con datos técnicos y una recreación virtual. Además, podría resaltarse la importancia del cargamento y el sistema monetario que se utilizaba en el 1800 y cómo fue el combate y el hundimiento del navío español, con un recuerdo a la situación bélica entre España e Inglaterra. Finalmente se reseñaría la batalla legal que se desató desde 2007 cuando se hallaron los restos de La Mercedes.
La alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez (PP), también terció en el asunto Odyssey. El Ayuntamiento solicitará a Cultura, de forma independiente a la petición de la Junta, que ceda parte de las reliquias a la ciudad, ya que este año ostenta la Capitalidad Iberoamericana de la Cultura, y el navío se dirigía al puerto de Cádiz. "El Estado español debe ser generoso con esa historia y poner cada cosa en su sitio".

Fuente: Elpais cultura