miércoles, 9 de febrero de 2011

El Libro de la Semana

El Violinista de Mauthausen
Andrés Pérez Dominguez
XLI Premio de Novela Ateneo de Sevilla.



En París, una pareja está a punto de casarse en la primavera de 1940, pero la Wehrmacht invade Francia y él, republicano español exiliado, es detenido por la Gestapo y enviado al campo de exterminio de Mauthausen.

Ella colaborará con los servicios secretos aliados, dispuesta a cualquier cosa para salvar la vida de su prometido. Entre ellos, un ingeniero alemán que ha renunciado a su trabajo en Berlín para no colaborar con los nazis, se dedica a recorrer Europa con un violín bajo el brazo. Muy pronto, las vidas de los tres se entrelazarán para siempre.

El violinista de Mauthausen es su historia. En París ocupado por los alemanes, el Berlín en ruinas después de la Segunda Guerra Mundial y el campo de exterminio de Mauthausen son los principales escenarios donde se desarrolla un relato que mezcla intriga, aventura, espionaje, Historia y romance, que atrapará al lector desde la primera página.


Andrés Pérez Dominguez nació en Sevilla el mismo día que Neil Armstrong ponia el pie en la luna. Hace años lo dejó todo para dedicarse a inventar historias. Muchos pensaron que estaba loco, otros que era un valiente. Todavia no se ha arrepentido.

Desde entonces ha ganado algunos premios y ha publicado varios libros: las novelas El Sindrome de Mowgly (2008, Premio Luis Berenguer), El Factor Einstein (2008) y La Clave Pinner (2004); las novelas cortas Los Mejores Años (2002) y Duarte (2002); las colecciones de cuentos El Centro de la Tierra (2009) y Estado Provisional (2001), y el relato Ojos Tristes (2001, Premio Internacional de Cuentos Max Aub)

miércoles, 2 de febrero de 2011

"Internet consolida el sueño de Gutenberg"

Germán Sánchez Ruipérez, empresario y editor. A finales de 2011 pondrá en marcha el gran proyecto cultural del año: Casa del Lector, con una inversión de 30 millones de euros.Tiene su lector digital y lo utiliza. Este salmantino de 84 años de edad es uno de los empresarios más influyentes en la cultura de este país y tiene entre manos la culminación a finales de año si las obras no se retrasan más a 30 años dedicados a la fundación que lleva su nombre: Casa del Lector, en las naves del Matadero de Madrid, en la que ha invertido cerca de 30 millones de euros para seguir fomentando y estudiando los hábitos de lectura.

¿Por qué cree que a la industria editorial le cuesta tanto apostar por la lectura en el entorno digital?

A lo largo de nuestra historia reciente como editores hemos tenido que asumir muchos cambios. No me cabe duda de que también ahora la industria se adaptará al nuevo contexto, por dificultoso, convulsivo y complejo que este sea. Que nadie piense que la migración a la que asistimos es sencilla. La edición digital es la mayor transformación que va a vivir el sector editorial desde la aparición de la imprenta. Toda la arquitectura editorial habrá de definirse de nuevo. Las empresas tendrán que asumir nuevos patrones de negocio. La copia perderá su valor de unidad de medida universal del sistema.

¿Hay que vivir este cambio como una pérdida o un retroceso?

En absoluto. Estamos en los albores de una época que, para el editor, viene cargada de posibilidades extraordinarias, tan sugerentes como estimulantes. ¡Qué horizonte tan apasionante se dibuja!

¿Cree que internet representa algún peligro para el libro?

Creo que todo lo contrario. El libro en su formato tradicional será siempre un auxiliar excepcional, pues, gracias a internet, puede hacer visible su existencia a la práctica totalidad de sus potenciales lectores. Para la edición y distribución digital de los contenidos también, porque supone un reto ante lo desconocido. Es el momento de innovar, de olvidar las viejas rutinas y asumir los retos. La edición española está preparada para ello.

¿Qué significa internet para el editor?

Para el editor, internet supone mucho más ganar que perder. Internet no niega nada de lo que hasta ahora hemos hecho. Lo redimensiona y, al tiempo, lo dota de nueva naturaleza. Lejos de oponerse a él, internet consolida y proyecta al infinito el sueño de Gutenberg: la posibilidad de que una obra alcance una difusión casi ilimitada. Eso sí, el nuevo territorio exigirá una nueva cartografía. Cambiará el modelo de negocio. La palabra convivirá con nuevas fuentes de información. Se modificarán las relaciones del editor con el autor, el distribuidor, el punto de venta...

Pues el propio lector, que ahora adquirirá (antes, durante y después de todo el proceso) una función muy diferente a la tradicional, una nueva posición jerárquica. El lector ya no será sólo un cliente o un mero consumidor. Antes bien, formará parte de la propia cadena de valor de la propuesta. Intervendrá en ella, incluso modificándola, adaptándola permanentemente a sus preferencias y necesidades. Convirtiendo la lectura en mucho más que una destreza, en todo un ejercicio de creación. Por eso reivindico su necesidad y presencia. Para que surja el arte de leer, indisociable del de escribir o editar.

¿Habrá puestos para que se entre en contacto con lectores digitales en Casa del Lector?

Por supuesto. Hoy no podemos entender la lectura sin contemplar la perspectiva digital. Y a ella nosotros queremos estar permanentemente atentos. Los nuevos medios digitales no significan tan sólo un cambio de soporte: implican nuevas formas de leer. Con ventajas indudables. También con importantes riesgos. El reto estará en ser capaces de potenciar cuanto tienen de positivo y minimizar o eliminar lo perjudicial: la velocidad en el acceso a los contenidos o la posibilidad cierta de que estos se enriquezcan con la presencia de diversas fuentes. No deben suponer superficialidad en la búsqueda o, peor aún, incapacidad para la concentración y la profundización, imprescindibles en todo ejercicio lector. Este equilibrio no lo conseguiremos si no lo asumimos como objetivo, si no encaramos el reto con ilusión y compromiso.

Ahora que lo menciona, su fundación ha investigado a fondo el fomento de la lectura. ¿Es optimista con la situación española?

Tanto como reflejan los diferentes estudios que se han realizado en nuestro país y que demuestran que en España se ha producido un proceso de transformación cultural asombroso. En apenas 50 años, hemos pasado de ser una nación masivamente analfabeta a cosechar índices de lectura que empiezan a ser comparables con los de los países punteros de nuestro entorno, muchos de ellos con un acceso pleno a la lectura alcanzado hace siglos. Esa es la línea a seguir, con especial atención a las nuevas manifestaciones lectoras derivadas de las nuevas formas de transmisión de la información, que aún enriquecerán más la necesidad y valor de la lectura.

¿Leemos cada vez menos y cada vez peor? ¿Es partidario de esa visión?

Lo que indican los datos es exactamente todo lo contrario. Nunca en España se leyó más y mejor que ahora. Especialmente entre nuestros niños y jóvenes. Créame: en términos lectores, el avance operado en los últimos 20 años ha sido realmente espectacular.

Cualquiera diría al oírle que hemos llegado a la condición óptima.

Desde luego que no. Y, como ocurre en el ascenso a la montaña, los metros que conducen a la cima serán siempre los de mayor dificultad. Para conseguir alcanzar la meta debemos de mantener el esfuerzo realizado. Sólo así lograremos que la lectura sea un derecho al que todos los ciudadanos puedan acceder en igualdad de oportunidades. Vivan donde vivan. La lectura es progreso, prosperidad, desarrollo. Los países punteros del mundo lo son también en comportamientos lectores. La lectura es el mejor índice de la calidad educativa y cultural de un pueblo. Y un país vale, sobre todo, lo que vale su educación, lo que vale su cultura.

¿Qué aportará el proyecto de la Casa del Lector al usuario?

Una visión amplia y diversa, a veces revolucionaria, de lo que es leer. El usuario podrá participar en la oferta formativa, destinada tanto al profesional (editores, libreros, bibliotecarios o docentes) como al público en general, muy en especial a los padres, pues la lectura en sí define un modelo educativo para nuestros hijos. También, de muchas de las actividades que Casa del Lector realice: aquellas que tendrán que ver con la palabra, con el texto. Pero igualmente con las artes audiovisuales, la ilustración o el diseño. También las artes escénicas y la música.

Ha conocido no menos de una decena de reformas educativas, todas aparentemente profundas, muy pensadas y definitivas. ¿Cree que todas ellas han llevado el camino adecuado?

Todas han aportado indudables beneficios. Unas han tenido que ver con la extensión de la educación a la totalidad de la población (un logro que no valoramos como se debe). Otras, con la necesaria reorganización y definición del currículo. Creo que la que ahora más necesitaríamos sería aquella que incidiera fundamentalmente en los aspectos metodológicos, en la modernización y actualización del modo de enseñar. Y de aprender.

¿Cree que la escuela está al margen de los cambios sociales?

La escuela no puede ser ajena a lo que significa el cambio imparable que vivimos en el modo de acceso y construcción de los contenidos. Debería ser ella la que liderara semejante proceso, pues la educación ha de estar siempre aliada con el futuro. Hoy es fundamental asimilar las nociones básicas y saber cómo llegar a ellas, cómo iluminarlas desde diferentes fuentes de información, cómo comprobar su veracidad... Pero el sistema educativo nos debe aportar algo todavía más estratégico: la eterna curiosidad por aprender, el disfrute del saber, la ilusión de seguir formándonos durante toda la vida.

¿Es suficiente la atención que recibe la lectura en la enseñanza en España?

Hemos avanzado, sin duda, pero aún nos queda mucho camino por recorrer. La lectura es fundamental para cualquier proceso educativo. Es más, sin ella, en esta sociedad de la información en que vivimos, aprender se vuelve casi imposible. La información sólo se vuelve conocimiento a través de la lectura Porque leer es observar. Leer es interpretar. Comprender. Valorar. Asimilar. Y compartir.

El arrinconamiento de las humanidades en los planes de estudio, ¿es un problema grave para el sistema educativo en general?

Yo lo vivo como una pérdida lamentable. Es uno de los dramas educativos más sangrantes de nuestro país, del que nada bueno puede derivar, máxime cuando ahora, en esta sociedad hipertecnologizada, la perspectiva humanizadora se vuelve imprescindible. Reivindico un nuevo Renacimiento. En nuestra historia como país hemos tenido modelos formidables: la Institución Libre de la Enseñanza al frente de todos ellos. Qué distinta hubiera sido nuestra vida si su propuesta pedagógica no se hubiera truncado.

¿Qué les diría a quienes subestiman el valor de las humanidades o de la cultura en la enseñanza porque no arrojan beneficios económicos inmediatos?

Pues que están profundamente equivocados. Hoy sabemos con plena certeza que cualquier proceso de crecimiento económico, para que realmente sea equilibrado, sostenible y duradero, debe basarse en la educación, en la cultura. Es más: el nuevo modelo productivo al que hemos de tender es el que se base en la inteligencia. Esa es la auténtica energía renovable. A la formación de esa persona quiere contribuir la Casa del Lector. Sueño con ayudar a la creación de personas libres, con criterio, corazón y razón. Con una visión esperanzada. Confiadas en que todo es mejorable. Ilusionadas por participar.

¿Por qué es importante la intervención de mecenas privados en la política cultural?

El mecenazgo y las fundaciones son el mejor síntoma de la salud y fortaleza de una sociedad. Cuanto más se impliquen las personas en la responsabilidad cívica, más fuerte y cohesionada estará esa comunidad. Cuanto más cedamos el terreno a la intervención de instituciones que no deriven de la responsabilidad individual, mayor será nuestra debilidad.

¿Por qué en España no se ha incentivado la entrada de capital privado en la cultura?

Porque, quizás durante demasiados años, se consideró la cultura como un campo exclusivo de la Administración pública. Es más, cualquier participación de la iniciativa privada en el mismo se veía con extraordinario recelo. En España necesitamos de un tratamiento al mecenazgo más decidido y generoso.

¿Es tan necesaria la Ley del Mecenazgo?

Necesitamos de un marco que regule realmente su acción. Y, además, que definitivamente la defina, y la distinga de otras formas de participación que tienen más que ver con la promoción, el marketing o la publicidad. El mecenazgo debiera siempre orientarse a las labores a medio y largo plazo. A cuanto no está sujeto a la corta aritmética de los calendarios electorales. Incluso a la deslumbrante aparición en los medios de comunicación. Pero sobre todo debería estar orientado a aquellas labores que realmente redunden en beneficio del ciudadano en su conjunto, especialmente de todos aquellos que tienen menos posibilidades de desarrollo.

miércoles, 26 de enero de 2011

Se cumplen 30 años de la muerte de María Moliner, la mujer que escribió un diccionario

"Mi único mérito es el diccionario", declaró María Moliner cuando fue presentada como candidata al sillón de la RAE, pero no fue éste su único reconocimiento.
Moliner tuvo una gran actividad en el frente cultural durante la República y en plena Guerra Civil. Trabajó en las Misiones Pedagógicas, que querían sacar a los españoles de siglos de incultura, y fue una de las responsables de un plan de bibliotecas de Estado que jamás vio la luz al perder la guerra la República.
Se cumplen 30 años de la muerte de esta autora, "la mujer que escribió un diccionario", titularía Gabriel García Márquez en un artículo publicado tras su muerte en 1981, y 45 años de la publicación de esta joya de la lexicografía.


Moliner, la señora de las palabras


"Cogí un lápiz, una cartilla y empecé a esbozar un diccionario que yo proyectaba breve, unos seis meses de trabajo, y la cosa se ha convertido en 15 años", declaró María Moliner cuando presentó su obra. El escritor Gabriel García Márquez diría: es "el más completo, más útil, más acucioso y más divertido diccionario de la lengua castellana".
La autora se propuso hacer de él "una herramienta total" del léxico, poniendo a disposición del usuario no sólo la definición de cada uno de los sentidos de la palabra, sino información sobre sus construcciones con preposición y sobre sus complementos habituales, notas sobre su uso, listas de sinónimos, es decir, servía al lector, tanto la posibilidad de comprender como la de expresarse (Manuel Seco, miembro de la RAE).
"El Moliner", como se le conoce, introdujo además una nueva ordenación alfabética al considerar las letras (CH y LL) como simples, una decisión que la Real Academia no adopta hasta 1994



Quién era María Moliner

La biógrafa de María Moliner, María Antonia Martín Zorraquino, diría que en los primeros años de la publicación del Diccionario de Uso del Español, el aplauso a esta lexicógrafa no pasaba de ser minoritario y, todavía en 1984, era una verdadera desconocida para la mayoría, incluida los filólogos.
Resultó inútil que Rafael Lapesa, maestro de la autora, apadrinara su candidatura a ocupar un sillón de la Academia en 1972; de haberse cumplido, hubiera sido la primera mujer académica. "Mi único mérito es el diccionario", confesaba la autora, que quizá no quería, todavía en plena dictadura, contar su actividad en el frente cultural durante la República y en plena Guerra civil.
María Moliner fue durante medio siglo historiadora, bibliotecaria y archivera. A los veintidós años ya era funcionaria de Archivos y Bibliotecas, en Simancas, y poco después en Murcia. Su interés por la cultura era incansable y su matrimonio con Fernando Ramón (catedrático de Física y hombre liberal y con conciencia social como ella) despertó aún más su curiosidad.
Durante la República, María Moliner trabajó en las Misiones Pedagógicas y fue una de las responsables del proyecto y puesta en marcha de la bibliotecas populares.
En 1946 retoma su actividad como bibliotecaria, tras ser represaliada por el franquismo al igual que su marido. Seis años mas tarde, en 1952 comenzó su gran obra, que empezó a simultanear con su trabajo. Se inspiró en el 'Learner's Dictionary' inglés.
María Moliner nació con el siglo en Paniza y su familia se trasladó a Madrid en 1904. Su vida no fue fácil, cuenta su hijo Fernando en 'Fin de siglo' de RNE pues el padre abandona el domicilio y ella se ve obligada a trabajar para ayudar en la economía familiar. No estudió en la Institución Libre de Enseñanza, subraya su hijo, aunque sí fue alumna de Américo Castro en la Universidad.
Esta mujer, sobria y discreta, fue una de las primeras universitarias españolas y pudo ser la primera académica en los 200 años de esta institución.

miércoles, 19 de enero de 2011

Las bibliotecas capan los 'e-books'


De la imprenta a la pantalla. El sector se resiste a romper la cadena tradicional del libro de papel.



El préstamo de libros electrónicos llega a las bibliotecas españolas, pero no por donde sería de esperar: no está en internet. Sino detrás de los mostradores. El Ministerio de Cultura ha puesto en marcha un servicio de préstamo de libros electrónicos que mantiene la cadena que recorren los libros de papel antes de llegar a manos del lector: el autor, el editor y el bibliotecario. Se prestarán los dispositivos electrónicos, algo que ya hacen las bibliotecas municipales en San Sebastián, por ejemplo, pensando en el interés que suscitan los aparatos, no los contenidos.
Los lectores tendrán que desplazarse personalmente, dentro de los horarios de cada biblioteca, a recoger los dispositivos lectores para leer su contenido: hasta un millar de libros de dominio público, es decir, que no están sujetos a derechos de autor. Nada que ver, por ejemplo, con el sistema británico, donde los usuarios de las bibliotecas públicas pueden descargarse el contenido desde casa, a cualquier hora y cualquier día de la semana, y el archivo desaparece automáticamente de su ordenador o lector electrónico cuando expira el préstamo.
"El libro electrónico tiene que tener el mismo proceso y la misma dinámica que un libro de papel", responde Rogelio Blanco, director general del Libro, para explicar la filosofía de la iniciativa española. ¿Pero por qué entonces los préstamos no se hacen también digitalmente, a través de internet, ahorrando coste e incomodidades? "Los editores estamos por la labor, pero en cuanto a la negociación, desafortunadamente, no estamos todavía en ese último eslabón", explica Toni Comas, presidente de la Federación del Gremio de Editores. "Nuestra idea es que hay una cadena en el mundo del libro que no debemos romper", añade Blanco.
La iniciativa del ministerio no es pionera en España: ya hay otros dos ejemplos de préstamo de dispositivos de lectura, uno público y otro privado, y en los dos reconocen que la utilidad de un programa así, a la espera de que haya una verdadera oferta de contenidos, es familiarizar a los usuarios con los aparatos. "Nuestra filosofía es dar a conocer los aparatos, puesto que oferta de contenidos no tenemos todavía", reconoce Arantza Urkia, directora de la Red de Bibliotecas Municipales de San Sebastián.
¿Un plan de futuro?
"Nosotros no somos partidarios del préstamo de ereaders", sostiene Javier Valbuena, responsable del programa de investigación Territorio ebook de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez. "Primero por presupuesto", dice, subrayando el alto coste de los aparatos lectores (en España, ninguno por debajo de los 100 euros todavía). "Pero no sólo: en nuestras investigaciones, el 25% de los dispositivos tuvo algún tipo de fallo: imagínate la circulación de usuarios que eso supondría para las bibliotecas con 5.000 cacharros prestados: ¡necesitaríamos un servicio técnico!", añade.
El programa del ministerio ha costado 130.000 euros, para un total de 750 aparatos repartidos entre las 15 bibliotecas seleccionadas. Rogelio Blanco cree que sí es una estrategia sostenible económicamente: "los aparatos acabarán bajando de precio", argumenta. Más allá de esta iniciativa piloto, "vamos a continuar", asegura Blanco.
"Nosotros no vamos a comprar más", afirma en cambio Urkia, para quien el objetivo en el futuro es "qué haremos con los contenidos". La red de bibliotecas donostiarra está llevando a cabo además una encuesta entre sus usuarios. Los primeros 70 ya han expresado su opinión sobre el programa: "El 91% cree que la biblioteca debe suministrar ereaders. Se lo llevan para conocer el aparato. Los contenidos no son atractivos", recoge una ponencia presentada por Urkia en el Congreso de Bibliotecas Públicas celebrado en Gijón en noviembre pasado.
"El gran handicap es que no podemos trabajar todavía sobre los contenidos", explica Urkia. "Yo incluso me puse en contacto con Blackwell", una plataforma de libros inglesa pero que tiene un distribuidor en España. "El problema es que su oferta no encaja con lo que necesita mi público", añade. Es decir, "libros en castellano o en euskera, en nuestro caso, y libros modernos, novedades y libros infantiles", concluye Urkia.
Prestar contenidos
La clave para que los libros actuales puedan llegar a los usuarios de las bibliotecas digitalmente es que los editores y las administraciones públicas se pongan de acuerdo en cómo prestarlos. "Si hay unos derechos de autor, lo que hay que ver es que sólo pueda prestarse al mismo tiempo a un sólo usuario" para cada licencia, defiende Toni Comas, presidente de los editores.
"De momento, lo que podemos poner sobre la mesa son aparatos, si bien nuestro compromiso es apostar por los contenidos. Pero nuestro sector editorial, que no están apostando por los contenidos", afirma Antonio Gómez, director de la biblioteca de Huelva, otra de las seleccionadas por el ministerio. "Los libros electrónicos son casi tan caros como los de papel", añade.
"No se trata de incorporar dispositivos tecnológicos y lecturas digitales dentro de un esquema rutinario de compra e incremento de servicios", recoge Valbuena en un artículo sobre la investigación de Territorio ebook. "El libro electrónico nos obliga a repensar la misión y la visión de la biblioteca", concluye.
Un horizonte que algunos ya otean por encima de los problemas de la propiedad intelectual. "¿Podemos crear una Biblioteca Nacional Digital?", se preguntaba el director de la biblioteca de Harvard, Robert Darnton, en el último número de la revista Trama y texturas. Y Darnton apuesta: "contribuiremos a fortalecer los lazos de la ciudadanía de nuestro país".
Fuente: El Público.es

miércoles, 12 de enero de 2011

¿cuantos cuentos te han contado?




Tras un pequeño paréntesis navideño, se reinicia en la Biblioteca Pública Municipal de
Navas de San Juan, La Hora del Cuento, todos los viernes, de 16,30 a 18,00 h.

Cuentame un cuento: Consejos para generar interés por la lectura en niños de 0 a 5 años



Los cuentos no deberían faltar en la infancia de ningún niño, ellos son portadores de la fantasía, de los recuerdos, de la historia y la cultura… Deben ser alimento cotidiano para el cerebro del niño.
Consejos para una familia que lee!
1. Mira con ellos libros de ilustraciones. Antes que tus niños aprendan a leer, estimúlalos con libros llenos de ilustraciones, esta es una excelente manera de comenzar a amar la lectura, conversa con ellos acerca de lo que piensan de los dibujos, sorpréndete junto con ellos.
2. Léeles cuentos. Busca un momento especial, cuando estés menos ocupada/o, en la tarde o en la noche para que tus niños escuchen encantados la historia que les estas contando. Pueden ser los mismos cuentos que te contaba tu mamá o abuela para que mantengas la tradición de tu familia o cuentos de algún libro infantil. De preferencia estos cuentos deben tener rimas, folclore infantil y canciones. Ese momento juntos debe ser especial.
3. Cántales y recitales poesías para niños. Estas expresiones artísticas también despertaran su curiosidad.
4. Da el ejemplo. Que tus niños te sorprendan leyendo, ya sea un libro, una revista o un periódico, que vean que para ti la lectura es una actividad valiosa, haz que sientan curiosidad por conocer las historias y los mundos que hay en esos libros que lee su mamá o papá.
5. Llévalos al teatro. Llévalos a ver exposiciones de arte, museos y otros espectáculos culturales. Estas actividades son básicas para afinar su sensibilidad y despertar su imaginación y curiosidad.
6. Llévalos a funciones de títeres. No hay nada mejor para estimular su curiosidad y contarles historias divertidas. Los títeres son mágicos.
7. Lee con ellos. Comparte y comenta las lecturas. Cuando leas un cuento finge diferentes voces según el personaje, haz gestos para que el cuento sea más ameno.
8. Llévalos a una librería. Haz que una librería sea un sitio de escape para tus hijos, que sepan que dentro de cada libro hay una historia, un personaje, un mundo por conocer.
9. Llévalos a la biblioteca más cercana. Sácales un carné y explícales como funciona una biblioteca y todos sus beneficios. Busca la ayuda del bibliotecario especializado.
10. Crea y cuida una esquina del libro en tu casa. Una esquina donde reúnas todos los libros, revistas, álbumes de figuritas o de fotos que tengas en tu casa. Crea una mini biblioteca familiar, solo hace falta unos cuantos libros y un pequeño estante. El lugar tiene que ser de fácil acceso para los niños.
11. Lee, comenta y aprecia las publicaciones que hagan tus hijos en su colegio. Monografías, revistas, libritos.
12. Incluye la compra de libros en tu presupuesto. Los libros no son un regalo excepcional, son un alimento cotidiano para el cerebro de tus hijos, son más valiosos que unas cervezas, cajetillas de cigarros o un par de jeans. En Perú, los libros infantiles de un precio moderado cuestan entre 15 y 40 soles.
13. Conoce a tus hijos. Analízalos y averigua cuales son sus temas favoritos. Jamás les impongas una lectura ya que esto es contraproducente.
..............................................................................
SOL - Servicio de orientación a la lectura infantil y juvenil

jueves, 30 de diciembre de 2010

El Libro de la Semana: Un Clásico



Ahora que llega La Navidad es el momento de volver la vista atrás hasta una de las obras navideñas más importantes de todos los tiempos: A Christmas Carol, conocida también como Un Cuento de Navidad, del escritor británico Charles Dickens.







Fue escrita en 1843, se trataba de una novela corta con claros toques góticos y fantasmales en su trama, que trataba de un hombre avaricioso y miserable, Ebenezer Scrooge, obligado a enfrentarse con sus fantasmas interiores, personificados en tres espíritus: el espíritu de las navidades pasadas, el espíritu de las navidades presentes y el terrible espíritu de las navidades futuras. El anciano se dará cuenta de los terribles errores cometidos y del terrible futuro que le espera, por lo que cambiará recuperando la bondad y generosidad de su alma.

Charles Dickens fue un escritor profundamente comprometido con su época. En sus obras se muestra la terrible realidad del Reino Unido durante la revolución industrial. La miseria, las desigualdades, el maltrato o la prostitución tienen fiel reflejo en todos sus relatos. Es en este entorno donde trascurre la historia de Un Cuento de Navidad y, como en el resto de sus obras, la crítica social impregna toda la obra.

La historia tiene el genial acierto de mostrarnos cómo una sociedad cruel puede influir en sus propios ciudadanos, hasta convertirlos en un mero reflejo de sus propias injusticias. Ebezner Scrooge es un reflejo de todos nosotros y nos enseña cómo su pasado ha moldeado su presente, y cómo, la única salida para vencer su futuro, es aceptar las consecuencias de sus actos, y tomar las riendas de su vida para llevarla en la dirección que él de verdad quiere.

La obra de Dickens fue un tremendo éxito desde el mismo momento de su publicación, y lo sigue siendo hoy en día. Las adaptaciones a distinto medios se multiplican; cine, comic, dibujos animados, musicales, etc..